Los rebeldes hutíes en Yemen acusaron a Arabia Saudí de bombardear el aeropuerto de Saná y amenazaron con responder a esta «agresión» este lunes. Desde 2015, Arabia Saudí lidera una coalición militar en apoyo al Gobierno yemení reconocido internacionalmente.
La oficina política de los hutíes declaró que la «lógica de la fuerza» utilizada por el régimen saudí y sus aliados estadounidenses no tendrá éxito y resultará en «derrota, fracaso y pérdida». Además, afirmaron tener el «pleno derecho» a responder tras el ataque al aeropuerto, que buscaba impedir el aterrizaje de un avión iraní con una delegación hutí.
Reacciones y contexto
Los hutíes describieron el bombardeo como un «grave acto de insensatez» y un intento de Arabia Saudí y Estados Unidos de mantener el «injusto bloqueo» impuesto al pueblo yemení desde hace más de una década. Este bloqueo incluye el control del espacio aéreo por parte de la coalición militar.
Ante la situación, instaron a la ONU y a la comunidad internacional a abordar «todos los casos de agresión y de bloqueo» de manera equitativa, sin discriminación. También pidieron que Yemen sea «libre de cualquier injerencia o tutela externa».
El Ejército del Gobierno yemení reconocido internacionalmente reivindicó el bombardeo, mientras que la coalición liderada por Arabia Saudí no ha emitido comentarios al respecto. Esta acción ocurre en un contexto de creciente tensión sobre las conexiones aéreas entre Teherán y Saná.
La semana pasada, Irán realizó un vuelo civil a Saná para transportar a una delegación hutí al funeral del exlíder supremo Alí Jameneí. El vuelo de regreso, operado por la compañía iraní Mahan Air, fue desviado a Al Hudeida, controlado por los hutíes, tras el ataque al aeropuerto de la capital yemení.

