Desde este lunes, las actividades productivas están paralizadas en San Francisco de Macorís, Pimentel y La Guárana, en la provincia Duarte, debido a una huelga de 48 horas convocada por organizaciones populares que exigen mejoras en los servicios públicos y una reducción del costo de la vida.
El comercio en la zona permanece casi cerrado, el tránsito ha disminuido notablemente y las clases están suspendidas en todos los centros educativos, tanto públicos como privados. Durante el primer día de la huelga, se han reportado disturbios, incluyendo neumáticos incendiados y escombros en las vías, lo que ha dificultado el tránsito vehicular.
José Mercado, vocero de las organizaciones convocantes, afirmó que la protesta cuenta con el apoyo de diversos sectores de la población, quienes están descontentos por las altas tarifas eléctricas, el costo de los combustibles, los apagones y las deficiencias en los servicios básicos. Además, los manifestantes exigen un mejor abastecimiento de agua potable y la mejora de las calles en los barrios populares.
El activista destacó que los comerciantes están teniendo dificultades para conservar productos que requieren refrigeración debido a los apagones y al alto costo de la energía eléctrica. También mencionó que los productores de arroz se han unido a las manifestaciones, preocupados por la desgravación arancelaria que podría perjudicarlos frente al arroz importado de Estados Unidos.
Mercado indicó que los agricultores han expresado su inconformidad mediante protestas y bloqueos en comunidades como Nagua y Rincón de Molinillo. Además, denunció que el pasado domingo, San Francisco de Macorís fue militarizado para evitar una caravana motorizada organizada por los convocantes, a pesar de que se notificó a las autoridades sobre la actividad.
El dirigente consideró que estas acciones vulneran derechos fundamentales. Aseguró que las organizaciones habían dado a las autoridades un plazo hasta el 14 de octubre para atender sus demandas, pero no recibieron respuestas satisfactorias.
La huelga fue convocada por el Colectivo de Organizaciones Populares, la Coordinación Campesina, la Unión de Juntas de Vecinos de La Guárana y el Colectivo de Pimentel. Mientras tanto, las principales arterias comerciales de San Francisco de Macorís permanecen militarizadas, con un amplio despliegue de agentes policiales como parte del dispositivo de seguridad establecido durante la jornada.

