Un hombre que llegó con una escopeta y un cinturón de balas al residencial El Sembrador I, en Ciudad Juan Bosch, podría enfrentar sanciones por exhibir el arma en un lugar público. La Policía lo apresó y la Fiscalía de Santo Domingo Este confirmó que tiene abierta una investigación sobre el incidente.
El video del suceso muestra que el hijo del hombre chocó su camioneta contra un vehículo estacionado y luego arrojó unas escaleras al suelo, lo que provocó la intervención de varios vecinos. Posteriormente, el padre apareció con una escopeta, aunque en las imágenes no se observa que apuntara a los residentes.
El hombre declaró a los medios que acudió a defender a su hijo, alegando que los vecinos intentaban lincharlo. Los residentes, sin embargo, señalaron que el enfado del padre se debió a la poda de un árbol que proporcionaba sombra a su vehículo, argumentando que decidieron cortarlo porque las hojas caían al suelo y nadie se hacía cargo de barrerlas.
Posibles sanciones
La Ley 631-16 establece que la exhibición de armas en lugares públicos puede conllevar el decomiso del arma, así como penas de prisión de seis meses a un año y multas, independientemente de si el portador tiene licencia. Si se comprueba que el hombre no tenía licencia, también podría enfrentarse a cargos por tenencia o portación ilegal de un arma de uso civil, que conlleva penas de tres a cinco años de prisión.
Además, si se determina que el hombre amenazó de muerte a algún vecino, el artículo 154 del nuevo Código Penal prevé penas de uno a dos años de prisión. Esta pena podría aumentar a entre dos y cinco años si se comprueba que la amenaza se realizó bajo la exigencia de que la víctima cumpla una condición y se cumplen ciertas circunstancias, como portar un arma de forma visible.
Aunque la disputa se originó por la poda del árbol, otros conflictos relacionados con estacionamientos en el país han resultado en muertes. En 2011, Guillermo Moncada Aybar fue asesinado durante una discusión por un espacio de parqueo en un residencial de Piantini, lo que llevó a que Rafael Emilio González Álvarez fuera condenado a 18 años de prisión.
En junio de este año, Ciro Valdez perdió la vida tras ser agredido en una disputa entre vecinos relacionada con un parqueo en Los Alcarrizos. Estos incidentes, aunque distintos, evidencian cómo los desacuerdos por espacios compartidos pueden escalar a situaciones violentas.

