El Gobierno dominicano presentó un plan fiscal que incluye un aumento de impuestos y la eliminación de ciertas figuras tributarias, con el objetivo de generar recursos adicionales para reducir el déficit fiscal y mantener el gasto en protección social. La iniciativa fue anunciada por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, y se espera que se deposite en el Congreso Nacional a inicios de la próxima semana.
Entre las medidas más destacadas se encuentra el incremento de la tasa del impuesto sobre la renta (ISR) para grandes empresas y el aumento del impuesto a las transferencias electrónicas. Además, se propone la eliminación de algunos impuestos, la reducción de tasas en otros, y cambios en el pago del anticipo para pequeñas empresas, así como la supresión de este tributo para microempresas.
El ministro Díaz también mencionó que se implementarán acciones para combatir la evasión fiscal, incluyendo el pago del impuesto sobre transferencias de bienes industrializados y servicios (ITBIS) en aduanas para contribuyentes informales. Asimismo, se otorgará al ministro de Hacienda el poder de veto sobre empresas que busquen beneficiarse de leyes de incentivos fiscales.
A pesar de que el funcionario reconoció que el paquete de medidas no resolverá el problema estructural del déficit, afirmó que ayudará a mitigar la crisis actual. El proyecto busca recaudar entre 40,000 y 50,000 millones de pesos, lo que representa solo un 17.8% del déficit fiscal estimado para 2026, que se proyecta en 280,575.3 millones de pesos.
Díaz advirtió que para cubrir el subsidio eléctrico se necesitarán entre 20,000 y 25,000 millones de pesos adicionales este año. En cuanto a las recaudaciones, se estima que el ISR a grandes empresas aportará 15,000 millones de pesos, mientras que el aumento del impuesto a transferencias y cheques generará más de 8,000 millones.
El proyecto también incluye la eliminación del 2% del impuesto a las hipotecas y del 1% a la constitución de compañías, así como la derogación de anticipos a microempresas, beneficiando al 78% de las 140,000 empresas que reportaron ISR el año pasado. Además, se aumentará el impuesto a las transferencias electrónicas del 0.15% al 0.20%.
Otras medidas incluyen un aumento transitorio del ISR empresarial hasta un 30% para empresas con ingresos superiores a 1,000 millones de pesos, y la creación de un nuevo tramo del ISR personal a una tasa del 27% para salarios mayores a 400,000 pesos mensuales.
El ministro también anticipó que se enviará un presupuesto reformulado al Congreso en julio, debido a la necesidad de apropiar recursos para subsidios y el incremento del déficit. La implementación de estas medidas se espera que impacte en la inflación y otros indicadores macroeconómicos, aunque se buscará que el déficit fiscal se mantenga dentro de límites razonables.

