El Gobierno dominicano está implementando medidas fiscales para enfrentar la crisis internacional, buscando mitigar el impacto en la economía nacional. Esta decisión responde a la creciente incertidumbre global y la necesidad de adoptar acciones que requieran la aprobación del Congreso y el apoyo de sectores responsables.
Las nuevas medidas se centran en aspectos que no perjudicarán a los sectores más vulnerables ni a la clase media. Entre las acciones propuestas, se contempla un aumento en el Impuesto Sobre la Renta para los más ricos, que pasará del 27% al 30%.
Además, se están diseñando otras iniciativas que mejorarán la fluidez fiscal y contribuirán a la estabilidad económica. El Gobierno también enfatiza la importancia de trabajar contra la informalidad en el mercado laboral.
Estas acciones buscan crear un entorno más sólido y resiliente frente a los desafíos económicos actuales, garantizando que los esfuerzos no generen un constreñimiento económico en el país.

