El Gobierno dominicano enfrenta una crisis fiscal que lo obliga a reducir drásticamente el gasto público, tras el anuncio del ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, de que cada aumento de US$10 en el precio del barril de petróleo incrementa la factura energética en US$763 millones anuales. Esta situación ha llevado a la administración a buscar medidas que permitan recaudar alrededor de 40 mil millones de pesos.
Entre las acciones propuestas se encuentra la reducción del 50% del presupuesto destinado a los partidos políticos, aunque no se tiene certeza de que esta iniciativa cuente con el apoyo de la oposición. A pesar de que esta medida también afectaría al Partido Revolucionario Moderno (PRM), se considera que no impactaría de la misma manera debido a su acceso a recursos del poder.
Otro aspecto del ajuste fiscal incluye recortes en el presupuesto oficial para publicidad, lo que plantea preocupaciones sobre la equidad en el tratamiento de los medios de comunicación. Existe el temor de que no todos los medios sean tratados de manera justa, lo que podría afectar la independencia y pluralidad de la prensa.
Las medidas de austeridad se centrarán en la reducción de gastos operativos no prioritarios, limitando la adquisición de vehículos, racionalizando el uso de combustible y disminuyendo viáticos y pasajes. Sin embargo, no se han estimado los ahorros específicos que estas acciones generarían.
Existen dudas sobre la efectividad de este plan de austeridad para alcanzar los 40 mil millones de pesos necesarios, lo que sugiere que el déficit fiscal podría ser el principal recurso para financiar el aumento en los precios del petróleo, lo que implicaría un mayor endeudamiento del país.
Te puede interesar...
