El dominicano Rafael Devers no estaba preparado para salir del partido del domingo en el loanDepot park, donde los Gigantes cayeron 2-1 ante los Marlins. Tras negociar un pasaporte de seis lanzamientos para abrir la novena entrada, Devers fue sustituido por el corredor emergente Jonah Cox, lo que generó confusión y frustración en el jugador. Devers intentó negarse a salir mientras Cox se dirigía a la primera base.
El manager Tony Vitello explicó que la decisión de sustituir a Devers se basó en la velocidad de Cox, que se consideró la mejor opción para anotar la carrera del empate. A pesar de que Devers mostró signos de frustración, Vitello aseguró que el jugador estaba listo para jugar, aunque tenía algo de dolor en una pierna.
Vitello destacó que la comunicación diaria con Devers es constante y que el jugador ha expresado sentirse saludable para correr las bases. Sin embargo, la estrategia del equipo buscaba maximizar sus oportunidades de anotar en un juego cerrado.
Cox, quien tiene una velocidad de sprint de 28.8 pies por segundo y ha logrado 27 estafadas en 34 intentos en Triple-A este año, fue considerado más apto para la situación que Devers, quien tiene una velocidad de sprint de 26.2 pies por segundo y no ha robado bases desde su llegada a los Gigantes.
Vitello también mencionó que si el partido se hubiera empatado, la decisión de sacar a Devers podría haber sido perjudicial, ya que habrían perdido a su primera base y a uno de sus bateadores más peligrosos. Aun así, el manager se mostró confiado en que la velocidad de Cox era crucial en ese momento del juego.
El manager concluyó que no ve necesario tener una conversación adicional con Devers sobre la situación, enfatizando la importancia de la competitividad en el equipo y el deseo de ver a sus jugadores luchar en el campo. La decisión de sustituir a Devers fue una estrategia calculada en busca de la victoria en un juego apretado.

