El Ministerio de Sanidad de Gaza informó este miércoles que se han agotado las reservas de aceite lubricante necesarias para los generadores eléctricos de los hospitales, lo que pone en riesgo el suministro eléctrico de servicios vitales. Esta situación podría llevar al «colapso» de los generadores que aún funcionan, afectando gravemente la atención médica en la Franja.
Según el comunicado del ministerio, los generadores operan en «condiciones técnicas y de ingeniería complejas» y su detención interrumpiría el suministro eléctrico a «numerosos departamentos vitales y que salvan vidas». Los hospitales requieren más de 2.500 litros de aceite al mes para mantener los generadores en funcionamiento, los cuales consumen más debido a las largas horas de operación y la necesidad urgente de mantenimiento.
El Ministerio de Sanidad ha advertido que las «soluciones de emergencia» que permiten la entrada de cantidades limitadas de aceite ya no son suficientes. Por ello, instó a «todas las partes implicadas» a actuar de inmediato para asegurar la llegada de aceite y piezas de recambio necesarias para los generadores.
Desde el miércoles de la semana pasada, no han entrado camiones comerciales a Gaza que abastecían los mercados de productos frescos como frutas, verduras y carne. Esta situación depende de la coordinación con el Cogat, el organismo militar israelí que gestiona los asuntos civiles en la Franja y controla los pasos fronterizos.
El Cogat no ha respondido a la consulta de EFE sobre el tema, aunque en un comunicado emitido tras el cierre de las fronteras la semana pasada, afirmó que Gaza está «inundada de ayuda humanitaria y suministros alimentarios». Sin embargo, la realidad en los hospitales sugiere una crisis inminente que podría afectar a miles de pacientes.

