El gobernador de California, Gavin Newsom, está considerando perdonar a los 563 presos condenados a muerte en el estado, según informaron fuentes cercanas al tema. Esta evaluación se produce tras una ejecución fallida en Tennessee la semana pasada, lo que llevó a Newsom a discutir el asunto con sus asesores.
Los condenados en California representan aproximadamente una cuarta parte de los presos que enfrentan la pena capital en todo el país, de acuerdo con el Centro de Información sobre la Pena de Muerte. Aunque la pena de muerte sigue vigente en el estado, su aplicación ha estado suspendida durante dos décadas, siendo la última ejecución en enero de 2006 bajo el mandato del entonces gobernador Arnold Schwarzenegger.
Desde su llegada al poder en marzo de 2019, Newsom ha implementado una moratoria en las ejecuciones y ha detenido el proceso para establecer un nuevo protocolo de inyección letal. A pesar de que los tribunales pueden seguir dictando condenas a muerte, el gobernador ha dejado claro que no se reanudarán las ejecuciones mientras esté en el cargo.
En 2022, Newsom comenzó el traslado de los reos del corredor de la muerte de San Quintín, la prisión más antigua de California, hacia otras instalaciones penitenciarias. Este movimiento busca integrar a estos reclusos con la población carcelaria general, una medida que refleja su postura en contra de la pena capital.

