El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció un dispositivo «masivo» para evitar disturbios durante las protestas sociales programadas para el sábado, que incluirá helicópteros, vehículos blindados y soldados. Esta medida responde a los recientes enfrentamientos con la policía, saqueos e incendios que ocurrieron el fin de semana pasado y que generaron gran preocupación en el país.
Durante una tensa sesión en el Parlamento, Lecornu enfatizó la magnitud del despliegue, que contará con 70,000 policías y gendarmes, diez mil más que la semana anterior. Además, se movilizarán policías en formación para apoyar las operaciones de mantenimiento del orden.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, indicó que parte de los efectivos que estaban de permiso han sido llamados nuevamente al servicio. También se activarán unidades de élite de la gendarmería y de la policía, así como soldados de la misión de vigilancia Sentinelle, para proteger edificios públicos y lugares estratégicos.
El despliegue incluirá una veintena de vehículos blindados Centaure y 15 camiones con cañones de agua. Además, se utilizarán brigadas ecuestres, drones y helicópteros para garantizar la seguridad durante las manifestaciones.
El presidente Emmanuel Macron ordenó la prohibición de manifestaciones, salvo aquellas solicitadas por actores «legítimos», como sindicatos. Cada prefecto tiene la autoridad para evaluar la situación local y puede prohibir manifestaciones o imponer rutas alternativas mediante decreto.
Las restricciones incluyen la vigencia de toques de queda en zonas sensibles y la prohibición del transporte de artefactos pirotécnicos y combustibles. Nuñez aseguró que las fuerzas de seguridad serán «intransigentes» con los alborotadores, en respuesta a llamados en redes sociales a generar desórdenes, especialmente por grupos de «ultraizquierda».
Desde los incidentes del fin de semana, 232 personas han sido detenidas y se encuentran en prisión, ya sea a la espera de juicio o condenadas, según el ministro de Justicia, Gérald Darmanin.

