El senador y precandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro acusó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva de tener vínculos con organizaciones criminales, específicamente el Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC). Las declaraciones se dieron en Curitiba durante el lanzamiento de las precandidaturas de Sergio Moro y otros aspirantes de ultraderecha a la Gobernación de Paraná, en el marco de las elecciones programadas para octubre.
Bolsonaro reaccionó a los comentarios de Lula, quien había rechazado que el PCC y el Comando Vermelho fueran considerados organizaciones terroristas, tras la inclusión de ambas facciones en la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras por parte de Estados Unidos. “El presidente de Brasil, o forma parte de esas organizaciones narcoterroristas o está siendo amenazado por ellas”, afirmó el hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Durante un acto en Laranjeiras, Lula expresó su tristeza por la decisión de Estados Unidos de catalogar a grupos criminales brasileños como terroristas y cuestionó la frase “nuestros criminales”, utilizada por Flávio Bolsonaro. “’Nuestros’ no, Lula. Son tus criminales”, respondió el senador, acusando al mandatario de defender a las facciones delictivas.
Lula también criticó la postura estadounidense, afirmando que Brasil no acepta ser tratado “como unos niños” ni como “una republiquita”. Además, atacó a su rival político, asegurando que no tiene vergüenza de traicionar a la patria y pedir intervención de Washington en asuntos internos de Brasil.
La controversia se produce en un contexto de creciente tensión política entre el oficialismo y la oposición, centrada en el debate sobre seguridad pública y la lucha contra el crimen organizado. En su intervención en Curitiba, Flávio Bolsonaro prometió endurecer las políticas de seguridad si llega a la Presidencia en 2027.
“Vamos a tratar al Primeiro Comando da Capital y al Comando Vermelho como terroristas”, aseguró el senador, reiterando su apoyo a la decisión del Gobierno estadounidense. Esta medida entrará en vigor el próximo 5 de junio y ha sido celebrada por sectores de la derecha brasileña, que ven la inseguridad como el principal problema del país.
La decisión de Estados Unidos fue anunciada un día después de que Flávio Bolsonaro se reuniera en Washington con el secretario de Estado Marco Rubio y dos días después de su encuentro con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca. Sin embargo, el precandidato enfrenta cuestionamientos por supuestos vínculos con el banquero Daniel Vorcaro, quien está encarcelado por sospechas de fraude financiero.
Según la más reciente encuesta de Datafolha, Lula obtendría un 47 % de los votos frente al 43 % de Flávio Bolsonaro en una eventual segunda vuelta, ampliando ligeramente la ventaja respecto al empate técnico registrado en el estudio anterior.

