La Fiscalía de Argentina solicitó este jueves una pena de 12 años de prisión y diez de inhabilitación profesional para el neurocirujano Leopoldo Luque, médico de cabecera de Diego Armando Maradona, acusado de homicidio simple con dolo eventual. Además, se pidieron penas de entre cuatro y diez años para otros cinco imputados y la absolución de un séptimo.
Los fiscales también pidieron una pena de 10 años de prisión y diez de inhabilitación para Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, así como ocho años de prisión y diez de inhabilitación para la psiquiatra Agustina Cosachov. Para el psicólogo Carlos Díaz, la solicitud fue de cinco años de prisión y diez de inhabilitación, mientras que para el jefe de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón, se pidieron cuatro años de prisión y ocho de inhabilitación, todos acusados de homicidio culposo.
El homicidio con dolo eventual implica que el acusado era consciente de que sus acciones podían llevar a la muerte y decidió asumir ese riesgo. En contraste, el homicidio culposo no requiere esa intención.
Los fiscales también solicitaron la absolución del médico clínico Pedro Di Spagna, quien solo atendió a Maradona una vez y no tuvo autoridad para decidir sobre su salud.
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020 mientras recibía tratamiento domiciliario. Según el fiscal Patricio Ferrari, los seis acusados infringieron sus deberes, realizaron acciones contrarias a la medicina y dejaron a Maradona en una situación de desamparo.
Durante sus alegatos, los fiscales describieron el tratamiento de Maradona como «anárquico», con dos jefaturas y canales de información independientes, lo que generó una «desorganización absoluta». Luque y Forlini fueron señalados como responsables principales.
El juicio, que comenzó el 14 de abril ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro, ha incluido 45 audiencias, 75 testimonios y la presentación de un centenar de mensajes extraídos de los teléfonos de los acusados.

