La posibilidad de un Derby Decisivo en el Juego de Estrellas de este año se ha vuelto real, con la selección de toleteros para el evento. El joven talento de los Cardenales, Jordan Walker, buscará brillar nuevamente tras su victoria en el Derby de Jonrones, donde superó a Kyle Schwarber de los Filis en una emocionante final.
Schwarber, quien se coronó campeón del primer Derby Decisivo en la historia el año pasado en Atlanta, se destacó al conectar jonrones en sus tres intentos, lo que le valió el título de Jugador Más Valioso (MVP) del Juego de Estrellas. Cada liga ha designado a tres jugadores para participar en un posible desempate, en caso de que el juego termine empatado.
El mánager de la Liga Americana, John Schneider, ha elegido a Munetaka Murakami (Medias Blancas), Willson Contreras (Medias Rojas) y Randy Arozarena (Marineros) como sus representantes. Mientras tanto, Walker estará acompañado en la Liga Nacional por James Wood (Nacionales) y Hunter Goodman (Rockies), seleccionados por Dave Roberts.
Goodman, quien se encuentra en el tercer lugar de la Liga Nacional con 27 jonrones, comentó sobre la emocionante final del año pasado, señalando que fue una forma divertida de concluir el partido. Destacó que en los Juegos de Estrellas, los lanzadores solo trabajan una entrada, lo que limita la posibilidad de jugar entradas extras.
Schwarber también recordó con entusiasmo su experiencia del año pasado, mencionando la energía de los aficionados y la emoción de sus compañeros de equipo. El nuevo formato del Derby Decisivo fue parte del Acuerdo de Negociación Colectiva de 2022 y se mantendrá vigente hasta al menos el final de la temporada 2026.
En este formato, cada jugador tiene tres turnos para batear, y el equipo con el mayor total de jonrones tras esas rondas es declarado ganador. El juego se detiene brevemente después de la novena entrada para reconfigurar el campo, permitiendo a los jugadores intentar conectar la mayor cantidad de jonrones posible.
Los equipos alternan turnos de bateo, comenzando el visitante. Si el juego termina empatado, cada mánager selecciona a un jugador para desempatar en un formato de tres intentos. Este proceso se repetirá hasta que se rompa el empate, y el equipo que gane será declarado vencedor por una carrera de diferencia.
Antes de la implementación de este nuevo formato, el Juego de Estrellas había llegado a entradas extras en 13 ocasiones, siendo la más reciente en 2018, donde la Liga Americana se llevó la victoria por 8-6 en 10 entradas.

