Las autoridades de la provincia portuaria peruana del Callao informaron sobre los avances de la estatua más grande del mundo en honor al papa León XIV, que alcanzará los 14 metros de altura y cuya construcción se encuentra al 40% de su progreso. La escultura, que representará al papa con los brazos abiertos, será instalada en un parque público frente al mar del Callao, un lugar familiar para él debido a su tiempo como obispo de la región.
El alcalde provincial del Callao, César Pérez, destacó la importancia de la obra, indicando que se decidió erigir la estatua en reconocimiento a la conexión del papa con la zona. La escultura, que ya muestra el rostro, está siendo elaborada por un equipo liderado por el escultor Rafael Gutiérrez.
Pérez mencionó que se espera que la estatua esté lista para finales de octubre, y pidió a los habitantes del Callao y de Perú oraciones por la salud del papa, quien se someterá a una operación de un nódulo. Por su parte, Antonio Wong Arana, encargado de la escultura, explicó que actualmente se trabaja en el modelado en arcilla de las manos y la cabeza, de donde se obtendrá un molde para la estructura en fibra de vidrio.
Wong Arana también informó sobre el desarrollo de una estructura de acero galvanizado que soportará las cargas de viento en la ubicación de la escultura. La Municipalidad del Callao ha confirmado que el avance de la obra supera el 40% y que la instalación está programada para el Parque Gaelito.
Además, el alcalde Pérez mencionó la posibilidad de que el papa visite el Callao para bendecir la obra durante su viaje a Perú del 11 al 16 de noviembre. Se están realizando coordinaciones con el obispo del Callao y otros representantes de la iglesia para facilitar esta visita.
Este proyecto, financiado por la Caja Huancayo, tiene un significado espiritual profundo para los habitantes del Callao, ya que Robert Prevost, conocido como papa León XIV, fue administrador apostólico de la diócesis del Callao entre 2020 y 2021.
León XIV realizará su primera gira por Suramérica entre el 6 y 16 de noviembre, y su llegada a Perú marcará su esperado regreso como pontífice, tras haber adquirido la nacionalidad peruana en 2015 y haber dedicado más de 20 años a la labor pastoral en el país.

