Estados Unidos condenó de manera «enérgica» el reciente ataque terrorista en Mali. Este ataque se produjo en medio de una ofensiva a gran escala de grupos independentistas del norte del país.
Estos grupos afirman haber tomado el control de la ciudad estratégica de Kidal.
Simultáneamente, otros grupos armados, supuestamente vinculados a Al Qaeda, atacaron la capital, Bamako, y otras ciudades cercanas.
La situación ha generado preocupación tanto a nivel local como internacional.
A través de un comunicado de la Oficina de Asuntos Africanos del Departamento de Estado, el Gobierno estadounidense expresó sus «más profundas condolencias a las víctimas y sus familias».
Además, reafirmó su apoyo al pueblo y al Gobierno maliense en su lucha contra la violencia.
Compromiso de Estados Unidos
La oficina diplomática destacó que Estados Unidos mantiene su compromiso de apoyar los esfuerzos para lograr la paz y la estabilidad en Mali y la región.
Este mensaje fue difundido en la red social X.
El Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Mali informó que «grupos armados terroristas» intentaron atacar varias ciudades, pero sufrieron «reveses inmediatos» por parte del Ejército.
Esto ocurre en el marco de una ofensiva secesionista en el norte del país.
El secesionista Frente de Liberación del Azawad (FLA) anunció el inicio de la «batalla de la liberación» y afirmó haber tomado el control de Kidal.
Mientras tanto, otros grupos armados atacaron Bamako y sus alrededores.
Situación bajo control
El Ejército maliense aseguró que la situación «está totalmente bajo control» y llamó a la población a mantener la calma.
También instó a no difundir videos ni mensajes de propaganda que puedan generar inquietud.
Fuentes militares y testigos reportaron ataques coordinados en múltiples localidades, incluyendo Bamako, Kati, Sévaré y Mopti.
Se escucharon detonaciones de artillería pesada y fuego de armas automáticas durante estos incidentes.
Desde 2020, Mali está gobernado por una junta militar, en un contexto de inestabilidad y violencia que persiste desde hace más de una década.
Esta situación es alimentada por los secesionistas del norte y grupos yihadistas afiliados al Estado Islámico y a Al Qaeda.

