España contará con cinco jugadores en la NBA esta temporada, la cifra más alta en los últimos tres años, tras la llegada de Sergio de Larrea, Aday Mara y Baba Miller. Estos jugadores se unen a Santi Aldama y Hugo González, quien busca consolidarse en su segundo año en la liga. Además, el entrenador español Jordi Fernández comenzará su tercera campaña al frente de los Brooklyn Nets.
La última vez que España tuvo tantos jugadores en la NBA fue en la temporada 2022-23, que marcó la segunda temporada de Aldama en la liga y la despedida de Ricky Rubio, Serge Ibaka, Usman Garuba y Willy y Juancho Hernangómez. Esta nueva generación del baloncesto español llega con la ambición de destacar en la NBA, aunque cada uno enfrentará contextos diferentes.
Aday Mara, un pívot de 2,21 metros, es el que más cerca está de unirse a Pau y Marc Gasol en la lista de españoles con un anillo de la NBA. Elegido en el puesto 12 del último ‘draft’, Mara fue clave para el título universitario de los Michigan Wolverines y aportará su presencia en la pintura a los Oklahoma City Thunder, que buscan superar a su némesis, Victor Wembanyama, en los playoffs.
Por su parte, Hugo González, escolta de los Boston Celtics, enfrenta el reto de su segundo año en la liga, donde las expectativas son más altas. Tras un año como novato, en el que alternó entre ser especialista defensivo y perder minutos en los playoffs, González necesita mejorar su tiro de tres para cumplir con las exigencias de su entrenador, Joe Mazzulla.
Santi Aldama fue traspasado a los Dallas Mavericks, lo que le permite escapar del estancamiento de los Grizzlies. En Dallas, Aldama se unirá a un equipo en crecimiento liderado por el número 1 del ‘draft’ de 2025, Cooper Flagg, y el veterano Kyrie Irving. Sin embargo, deberá superar problemas físicos que han limitado su participación en la pretemporada.
Baba Miller, elegido en el puesto 36 del ‘draft’ por los Los Angeles Clippers, se encuentra en un equipo en proceso de reconstrucción tras el traspaso de Kawhi Leonard a los Toronto Raptors. La franquicia angelina también enfrenta sanciones de la NBA, que incluyen una multa de 30 millones de dólares y la pérdida de cinco primeras rondas del ‘draft’ entre 2029 y 2033 por violaciones del límite salarial.

