Estudiantes de la escuela Caobal, en el municipio de Fantino, provincia Sánchez Ramírez, reciben clases en condiciones deplorables, en aulas improvisadas construidas por los propios maestros. La directora del plantel, Ceneida Peña, solicitó ayuda al Ministerio de Educación (Minerd) para mejorar la situación.
Peña relató que, al asumir la dirección, encontró una pequeña enramada con piso de tierra donde 22 niños del nivel inicial recibían clases. Ante la falta de aulas, las maestras han ampliado y dividido la estructura, logrando habilitar cuatro espacios provisionales.
Las instalaciones presentan serias limitaciones, como la reducida altura de algunas aulas, lo que dificulta el desarrollo de las clases, especialmente en horas de calor. Un ejemplo de esta situación es el aula de quinto grado, que, aunque cuenta con mobiliario y materiales, no tiene espacio suficiente para la matrícula existente.
Además, otro de los espacios improvisados se utiliza para almacenar materiales de educación artística y utensilios de cocina, debido a la falta de instalaciones adecuadas para estas actividades. Peña expresó su preocupación por la falta de condiciones necesarias para continuar el año escolar.
El presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) en Fantino, Sandy Rafael Santos, mostró su solidaridad con los estudiantes y docentes, anunciando una jornada de protesta para exigir la intervención de las autoridades. Santos informó que realizarán una actividad municipal con la participación de docentes de distintos centros educativos de la zona.
El dirigente gremial enfatizó que es responsabilidad de las autoridades educativas solucionar esta problemática y pidió destinar los recursos necesarios para construir una infraestructura que permita a los estudiantes recibir docencia en condiciones adecuadas.

