Un equipo de exploradores ha hallado en aguas de las Bahamas restos de seis barcos hundidos por piratas entre los siglos XVII y XVIII, conocidos como ‘los verdaderos piratas del Caribe’. Los descubrimientos fueron anunciados en el portal especializado www.wreckwatchmag.com, gracias a un permiso otorgado por el Gobierno de Bahamas.
Estos barcos pertenecen a lo que se conoce como ‘la edad de oro de la piratería’, cuando Nasáu, la capital de Nueva Providencia, era un centro de operaciones para piratas famosos como Barbanegra y Anne Bonny. Según Wreck Watch, este es el primer hallazgo de barcos de esa época, que abarca desde la última década del siglo XVII hasta las primeras dos del XVIII.
Los exploradores advierten que no se han encontrado pecios enteros, ya que era común que los piratas quemaran las naves saqueadas para eliminar las pruebas de sus crímenes. Michael Pateman, codirector del proyecto, explicó que esta táctica era utilizada para ocultar el pillaje de las autoridades.
El fundador de Wreck Watch, Sean Kingsley, comentó que los piratas caribeños ignoraron los armisticios entre España e Inglaterra que buscaban proteger el comercio transatlántico. Esto resalta la naturaleza desafiante de los piratas durante ese período.
De los restos encontrados, el único barco identificado no es español, sino probablemente inglés, un carguero construido en Londres alrededor de 1740. Este hallazgo incluye botellas de vino, pipas de tabaco, mapas y documentos, lo que sugiere que Nasáu se transformó en un puerto comercial tras recuperarse de la destrucción de 1703.
La causa del naufragio de este barco aún no está clara, ya que no se sabe si se hundió por causas naturales o si fue atacado. La piratería en la región comenzó a declinar durante el siglo XVIII, lo que añade un contexto interesante a estos descubrimientos.

