El empresario artístico Juan Peralta, conocido como «Pepe Meseta», solicitó a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, revisar los horarios establecidos para eventos artísticos al aire libre, argumentando que estos espectáculos requieren un tratamiento diferente al de las actividades en discotecas. Peralta considera que la flexibilidad en los horarios de cierre es necesaria debido a la logística de producción y el impacto económico que generan.
Durante una rueda de prensa en el Hotel Marién, Peralta aclaró que su petición no busca eliminar los controles de las autoridades, sino distinguir entre conciertos masivos y fiestas en centros nocturnos, ya que ambos formatos tienen condiciones operativas distintas. El empresario destacó que la industria del entretenimiento ha evolucionado y muchos artistas dominicanos ahora atraen a un público que supera la capacidad de la mayoría de las discotecas del país.
«Ya la discoteca le quedó pequeña a muchos artistas. No tenemos inconvenientes con las discotecas; lo que pedimos es que se entienda que un evento masivo no puede manejarse con las mismas reglas», expresó Peralta. Actualmente, organiza presentaciones de artistas como Raulín Rodríguez, Frank Reyes, Elvis Martínez, entre otros, cuyos conciertos requieren espacios abiertos como estadios y explanadas.
La organización de estos espectáculos implica una preparación de entre dos y tres meses y una inversión que supera los RD$5 millones, incluyendo el montaje de escenarios, iluminación y equipos de sonido. Peralta advirtió que cualquier inconveniente con los permisos el día del evento puede resultar en pérdidas significativas.
Cada actividad genera más de 150 empleos directos, beneficiando a meseros, personal de montaje, seguridad y otros. Además, estos eventos impactan positivamente a hoteles, restaurantes y pequeños comerciantes en las comunidades donde se llevan a cabo.
Peralta también mencionó que los eventos representan una fuente de ingresos para emprendedores que aprovechan la afluencia de público para vender alimentos y otros productos. Sin embargo, señaló que uno de los principales problemas es la interpretación de los permisos otorgados para las actividades.
Como ejemplo, citó un inconveniente reciente durante un concierto de Elvis Martínez en Mao, donde el evento se vio interrumpido por notificaciones de las autoridades sobre el horario permitido. También expresó preocupación por un espectáculo programado en Villa Los Almácigos, debido a requerimientos de autoridades locales.
Peralta indicó que, aunque los eventos se anuncien para horas más tempranas, muchos asistentes llegan entrada la noche, lo que reduce el tiempo para las presentaciones. Por ello, solicitó una revisión de los criterios para permitir que los artistas completen sus actuaciones sin afectar la experiencia del público.
Finalmente, el empresario enfatizó que los conciertos son un motor económico, especialmente durante la temporada de verano y fin de año, cuando aumenta la llegada de dominicanos en el exterior. Exhortó a Interior y Policía a abrir un diálogo con empresarios del entretenimiento y autoridades para establecer reglas claras sobre los horarios de eventos masivos al aire libre.

