El Ejército del Gobierno yemení, apoyado por Arabia Saudí, anunció este viernes que ha matado a más de 1.400 hutíes en 2.750 ataques en diversas regiones del país, como parte de su ofensiva para recuperar el control sobre áreas bajo mando rebelde. El portavoz del Ejército, Majed al Nuzaili, detalló que los ataques se dirigieron a fortificaciones, puntos de observación, emplazamientos de artillería y depósitos de armas.
Al Nuzaili afirmó que las operaciones resultaron en la destrucción de más de 250 vehículos y otros equipos militares. Las fuerzas leales al Gobierno lograron penetrar las defensas de la milicia hutí, recapturando posiciones estratégicas y consolidando sus avances en el terreno.
Intensificación de Combates
No se proporcionaron detalles sobre los lugares específicos de los ataques, pero fuentes militares indicaron que los combates se han intensificado en Taiz y en la costa occidental del país. Estas afirmaciones se producen tras informes de intensos bombardeos aéreos en la capital, Saná, controlada por los hutíes desde 2014.
Los insurgentes, respaldados por Irán, no han respondido a las declaraciones de Al Nuzaili, aunque su portavoz militar, Yehya Sarea, informó que la aviación saudí realizó 77 ataques aéreos en las últimas 24 horas en varias provincias. Sarea indicó que estos bombardeos se llevaron a cabo con aviones F-15 y Typhoon.
El portavoz hutí también mencionó que el número total de ataques aéreos desde la escalada contra Yemen asciende a 1.934. La semana pasada, el Ejército yemení lanzó una ofensiva militar llamada «Amanecer de Yemen», con el objetivo de recuperar provincias controladas por los hutíes, logrando reconquistar el estrecho de Bab al Mandeb y el puerto de Moca.

