La ejecución de un condenado por un ataque militar en Estados Unidos, programada para el 3 de diciembre, será la primera que realicen las fuerzas armadas desde 1961 y la primera llevada a cabo por un pelotón de fusilamiento desde la Segunda Guerra Mundial. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que la ejecución será «pública» y se transmitirá en vivo.
Hegseth comunicó a la AFP que se darán más detalles sobre la transmisión. En un video, el funcionario indicó que un pelotón de soldados se encargará de cumplir con la pena de muerte, asegurando que el evento será accesible para el público. «Será ejecutado por un pelotón de fusilamiento de soldados, como debe ser», afirmó.
La última ejecución militar en el país ocurrió en 1961, cuando John Bennett fue ahorcado por violación e intento de homicidio. Hegseth también respondió a preguntas sobre si el condenado, Nidal Hasan, había hecho alguna petición final, afirmando: «No me importa. Lo veremos el 3 de diciembre».
Hasan fue sentenciado a muerte en 2013 por un jurado militar tras llevar a cabo un ataque inspirado en Al-Qaeda que dejó doce muertos y 30 heridos, la mayoría de ellos soldados. Durante su juicio, Hasan asumió su propia defensa, sin llamar a testigos ni intentar negar los cargos.
Los abogados defensores creían que el exsiquiatra buscaba la pena de muerte. Se informó al tribunal que Hasan se oponía a las ocupaciones militares de Estados Unidos en Irak y Afganistán y que había tenido contacto con el clérigo radical Anwar al Awlaki, quien fue asesinado en un ataque con drones en Yemen.
A pesar de que los tiroteos masivos son comunes en Estados Unidos, son menos frecuentes en instalaciones militares. En 2025, un soldado abrió fuego en una base en Georgia, hiriendo a cinco soldados. En 2019, un marine mató a dos personas en Hawái, y un alumno militar saudí asesinó a tres en Florida.
El FBI concluyó que estos episodios fueron inspirados por grupos terroristas internacionales, destacando la complejidad de la violencia en contextos militares. La ejecución de Hasan marca un hito significativo en la historia de la justicia militar en Estados Unidos.

