Casi 6,900 personas han sido detenidas en Francia desde el inicio de las protestas estudiantiles hace aproximadamente dos semanas, de las cuales el 86% son menores. Además, se han iniciado acciones judiciales contra 2,376 de los arrestados, según informó este viernes el Ministerio de Justicia.
El balance del ministerio indica que 1,547 personas han sido presentadas ante un juez, de las cuales 1,239 son menores, y 21 permanecen en detención provisional, incluyendo a seis menores. Estos números no incluyen a los detenidos durante la disolución de una manifestación que se produjo el jueves por la noche, donde se registraron enfrentamientos entre grupos violentos y la policía.
Asimismo, el ministerio reporta que 141 de los 3,700 institutos en el país permanecen cerrados, lo que representa menos del 4% de los centros educativos, una disminución respecto a los 157 que no abrieron el jueves. Los bloqueos de algunos centros continúan, lo que ha generado más arrestos en la mañana del viernes.
El gobierno intenta mitigar la movilización estudiantil mediante una serie de medidas, entre las que destaca la contratación de 3,000 docentes para cubrir las bajas no reemplazadas, una de las principales demandas de los sindicatos de estudiantes. El ministro de Educación, Édouard Geffray, ha afirmado que los nuevos docentes serán contactados para incorporarse a los centros educativos a partir de la próxima semana.
Geffray también expresó su preocupación por los daños causados en algunas instalaciones educativas, los cuales han impedido que “decenas de miles de alumnos” puedan asistir a clases. Además, el ministro mencionó que la plataforma digital creada por el Gobierno para recibir quejas de los estudiantes ha recibido ya 66,000 aportaciones, lo que consideró un indicativo de “madurez democrática”.

