El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, condenó este martes las «acciones peligrosas y agresivas» de China en el mar de China Meridional, tras un enfrentamiento entre guardacostas chinos y embarcaciones filipinas en el banco de arena Second Thomas. Este incidente se produjo el lunes en una zona clave del disputado territorio marítimo.
Rubio, quien se encuentra en Manila para la reunión de ministros de Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), instó a Pekín a cesar de inmediato lo que calificó como conducta desestabilizadora contra el personal de la Marina filipina. En su comunicado, el jefe de la diplomacia estadounidense advirtió que las provocaciones de China amenazan la paz y la estabilidad regional.
China, por su parte, convocó al embajador filipino para presentar una «firme protesta» y responsabilizó a las embarcaciones de Manila de provocar la colisión. La Guardia Costera china afirmó que dos botes provenientes del buque Sierra Madre embistieron una de sus naves y acusó a militares filipinos de agredir a sus agentes.
Las Fuerzas Armadas de Filipinas rechazaron esta versión, afirmando que sus lanchas realizaban maniobras sin intención de confrontación. Además, denunciaron que un soldado filipino fue golpeado en la cabeza por un agente chino con un bastón de madera.
Este incidente se produce en el contexto de la reunión ministerial de la ASEAN, presidida este año por Filipinas, y a la que asisten representantes de Estados Unidos y China. El mar de China Meridional es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, con cerca del 30 % del comercio marítimo global transitando por sus aguas.
La zona también es rica en recursos pesqueros y potenciales reservas de hidrocarburos. China reclama casi la totalidad de estas aguas, una postura que es disputada por Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunéi y Taiwán, lo que genera preocupación internacional por el riesgo de escaladas.
Se espera que el canciller chino, Wang Yi, sostenga una reunión bilateral con su homóloga filipina, Theresa Lazaro, en lo que sería el primer encuentro entre ambos ministros de Exteriores en dos años, con el objetivo de abordar las crecientes tensiones en la región.

