El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una advertencia a una empresa extranjera, no identificada, por su presunta vinculación con el tráfico de propiedades confiscadas en Cuba. Esta medida incluye restricciones migratorias para los altos directivos de la compañía bajo la legislación vigente.
El secretario de Estado, Marco Rubio, enfatizó que «una visa es un privilegio, no un derecho», reafirmando la postura firme de la Administración estadounidense en su política hacia Cuba. La advertencia se enmarca dentro de la estrategia del presidente Donald Trump de intensificar las restricciones de visado contra actores extranjeros que operan con bienes expropiados en la isla.
Acciones recientes en Miami-Dade
El 11 de junio, el condado de Miami-Dade revocó la licencia municipal de la empresa Vanguard Energy, que intentaba exportar 250.000 barriles de combustible a Cuba. Esta decisión fue tomada tras las sanciones impuestas por el Departamento de Estado contra Unión Cuba-Petróleo (Cupet), la compañía estatal cubana.
El endurecimiento de las sanciones se suma a otras medidas recientes de Washington, que también incluyen restricciones a funcionarios del régimen de Miguel Díaz-Canel. Además, se han emitido órdenes de búsqueda contra antiguos dirigentes relacionados con la familia Castro.
Estas acciones reflejan el compromiso de Estados Unidos de presionar al gobierno cubano y de proteger los derechos de propiedad de los ciudadanos afectados por las expropiaciones en la isla.

