El serbio Novak Djokovic reconoció este viernes que debe adaptarse tras su eliminación en la segunda ronda del Masters 1.000 de Roma, donde fue derrotado por el croata Dino Primzic, número 79 del ranking. Djokovic admitió que no está «definitivamente» donde desea estar para competir al máximo nivel.
En rueda de prensa, el tenista expresó: «La situación es la que es, y sólo hay que adaptarse y aprovecharla al máximo». A pesar de su derrota, consideró que el partido fue «aceptable» y que tuvo una buena batalla, aunque reconoció que le falta un poco para alcanzar su mejor forma.
Djokovic, quien ha sido seis veces campeón y doce finalista en Roma, defendió su desempeño, señalando que el segundo set fue «para olvidar», pero que los primeros y terceros sets fueron buenos. También mencionó que no recuerda haber llegado a un torneo en los últimos años sin problemas físicos o de salud, refiriéndose a una lesión en el hombro que lo mantuvo fuera de competencia durante dos meses.
El número 2 del mundo, que ostenta el récord de victorias y finales en Masters 1.000, comentó que entrena «todo lo que el cuerpo» le permite, aunque la traducción de ese entrenamiento en la pista es «realmente impredecible».
Además, elogió a Primzic, describiéndolo como un «gran competidor, gran luchador y gran chico». Djokovic destacó que su rival jugó a un nivel muy alto y que ha mejorado considerablemente en su juego.
La eliminación de Djokovic en la segunda ronda del torneo fue sorpresiva, especialmente porque regresaba al evento tras un año de ausencia. Su derrota también significó que no podría enfrentar al italiano Jannik Sinner en una hipotética final, en una edición marcada por la ausencia del español Carlos Alcaraz.
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