El presidente electo de Colombia, Rodrigo De la Espriella, anunció la eliminación de la consejería presidencial de paz, afirmando que no habrá más procesos de «falsa paz» en su gobierno. Esta declaración fue realizada a través de sus redes sociales y se enmarca en su enfoque en la seguridad del pueblo y el desmantelamiento del sistema de impunidad vigente.
De la Espriella asumirá el cargo el 7 de agosto y ha dado un plazo de un mes a los grupos armados ilegales para que se sometan a la justicia, advirtiendo que no hará «concesiones inaceptables» en relación a las políticas del gobierno saliente sobre el desarme de guerrillas y narcotraficantes.
Reestructuración en la presidencia
La eliminación de la consejería de paz forma parte de una reestructuración más amplia que incluirá la eliminación de más de 200 puestos en la presidencia, lo que se espera que genere un ahorro de 10.000 millones de pesos (aproximadamente 3,1 millones de dólares). Algunas funciones de la consejería serán trasladadas a ministerios como el de Interior y Defensa.
Durante su campaña, De la Espriella también anunció su intención de eliminar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), a la que ha calificado como un «tribunal de venganza» que emite sentencias con «asimetría». Esta jurisdicción fue establecida tras el acuerdo de paz de 2016 que buscó desarmar a la guerrilla de las FARC y juzgar las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado.
La JEP ha sido un tema controversial en la política colombiana, y su eliminación refleja un cambio significativo en la estrategia del nuevo gobierno hacia la paz y la seguridad en el país. Con estas decisiones, De la Espriella busca establecer un enfoque más riguroso en la lucha contra la violencia y la criminalidad.
Te puede interesar...
