En las elecciones legislativas de Brasil, celebradas el domingo, fueron elegidos dos exfutbolistas: Danrlei de Deus Hinterholz, conocido como Danrlei, como diputado federal y Raimundo Nonato Tavares da Silva, apodado Bobô, como diputado regional por el estado de Bahía, según el escrutinio publicado este lunes por el tribunal electoral.
Danrlei, ídolo del club Gremio, obtuvo el mejor resultado con 105,017 votos, siendo elegido por el centroderechista Partido Social Democrático (PSD) en el estado de Río Grande do Sul. Durante su carrera, conquistó una Copa Libertadores en 1995, un Campeonato Brasileño en 1996 y tres ediciones de la Copa de Brasil en 1994, 1997 y 2001.
Bobô, quien ganó el Campeonato Brasileño en 1988 con el Bahía, recibió 70,893 votos que le permitieron acceder a la Asamblea Legislativa de Bahía. Su trayectoria como delantero lo llevó a ser una figura reconocida en el fútbol brasileño.
Entre los exfutbolistas que no lograron ser elegidos se encuentra Vanderlei Luxemburgo, quien aspiraba a un escaño en el Senado por el partido derechista Podemos en Tocantins, pero obtuvo solo 67,987 votos. Otros nombres destacados como Edmundo, Luis Fabiano y Marcelinho Carioca también quedaron fuera del Congreso.
Edmundo, ídolo de clubes como Palmeiras y Vasco da Gama, recibió 35,725 votos en Río de Janeiro, mientras que Luis Fabiano, goleador del São Paulo, solo logró 9,613 votos en su intento por un escaño por el Movimiento Democrático Brasileño (MDB).
Además, otros exjugadores como Donizete Pantera y Washington Stecanela Cerqueira, así como Finazzi y Sergio, no tuvieron éxito en sus candidaturas a diputados regionales o federales. Marcelinho Carioca y Dinei también fracasaron en sus aspiraciones por un puesto en la Asamblea Legislativa.
Por otro lado, el exdirigente del Flamengo, Marcos Braz, intentó su reelección como diputado federal por Río de Janeiro, pero solo logró un puesto como suplente. La jornada electoral dejó claro que el camino para los exfutbolistas en la política no es sencillo.

