El primer mercado mayorista de Cuba, donde empresas estatales y negocios privados podrán comercializar sus producciones, comenzó a operar en la ciudad de Sancti Spíritus, según informaron medios estatales. Este nuevo establecimiento ofrece productos industriales, artículos importados y ofertas agrícolas, y busca facilitar la comercialización entre el administrador y los proveedores.
La Empresa Mayorista ITH Trinidad, que administra el mercado, indicó que las ofertas incluyen productos cárnicos, sal y arroz, con la intención de incorporar frijoles, cerdo y cordero, dependiendo de la disponibilidad de las producciones. El mercado fue inaugurado el pasado sábado en la sede de la Comercializadora ITH.
Las micro, pequeñas y medianas empresas, así como entidades estatales y privadas, trabajadores por cuenta propia y personas naturales podrán adquirir los bienes, aunque deberán cumplir con un monto mínimo de compra de 200 dólares o 24,000 pesos cubanos, según explicó Aida Rivas Duarte, directora de la Empresa Mayorista ITH Trinidad.
Actualmente, la Empresa Municipal de Acopio Agropecuario de Sancti Spíritus es el principal proveedor del mercado, que también cuenta con tres MIPYMES y una empresa foránea que comercializará en euros. La directiva mencionó que están abiertos a establecer relaciones comerciales con otras entidades.
El portal Cubadebate detalló que en el local se comercializa mercancía de la Empresa Municipal de Aseguramiento Agropecuario de Sancti Spíritus, así como de las Mypimes Banvaria SURL y Valdespino, y de la Empresa de Comercio Exterior ITH.
La consolidación de este mercado dependerá de mantener un suministro estable, garantizando las condiciones adecuadas para la conservación de las mercancías y estableciendo precios competitivos. La empresa gestora ITH planea extender esta iniciativa a otros territorios.
La apertura del mercado se enmarca en la implementación de las 176 reformas económicas y sociales aprobadas por el Gobierno cubano en junio, que buscan reorganizar el comercio mayorista en el país. Estas reformas están orientadas a impulsar la agricultura, el comercio exterior y la inversión privada, así como a descentralizar la toma de decisiones.
Las medidas tienen como objetivo liberalizar y descentralizar la economía cubana, que enfrenta una profunda crisis marcada por la escasez de alimentos, combustible y medicinas, así como por una inflación galopante y prolongados apagones. Esta situación se ha agravado desde enero debido a la política de «máxima presión» de Estados Unidos, que incluye un bloqueo petrolero y sanciones adicionales.

