La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) ha otorgado una prórroga de seis meses, a partir del 15 de mayo de 2026, para que las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) y los contribuyentes no clasificados completen la implementación de la facturación electrónica. La DGII espera que para el 15 de noviembre de este año, el proceso esté totalmente concluido para los contribuyentes obligados.
Elayne Jiménez, encargada del Departamento de Control de Operaciones de la Gerencia de Facturación de la DGII, señaló que uno de los principales desafíos es que los contribuyentes vean la facturación electrónica como una ventaja y no solo como una obligación tributaria. “Lo más difícil ha sido el cambio, el hecho de que las personas muchas veces lo ven como un cumplimiento tributario y no pueden visualizar las ventajas reales que tiene facturar eléctricamente”, explicó.
Durante una entrevista en el programa “DGII 360”, Jiménez también mencionó que otro reto es que los contribuyentes comprendan el funcionamiento de la facturación electrónica. Aunque el proceso es relativamente sencillo, la percepción de complejidad por ser electrónico puede dificultar su adopción.
“Muchas veces, solo por ser electrónico, lo pueden ver como algo difícil y eso también nos puede causar un reto”, añadió. A pesar de esto, destacó que la DGII ha desarrollado un programa de educación tributaria y continuará fortaleciendo las orientaciones a los contribuyentes para cumplir con el calendario establecido.
Pasos para la implementación
Jiménez explicó que el primer paso para iniciar el proceso de facturación electrónica es identificar si el contribuyente necesita un sistema de facturación. Si ya cuenta con uno, debe adaptarlo con el apoyo del equipo tecnológico de la DGII o de proveedores autorizados.
Una vez realizado este paso, es fundamental verificar que el Registro Nacional de Contribuyentes (RNC) esté activo, tener una Oficina Virtual habilitada y designar un representante que recibirá el certificado digital. “Con el certificado digital, todo el flujo de pruebas se agota con proveedor o con la persona que le esté acompañando en el proceso de habilitación”, comentó.
El tiempo requerido para completar el proceso varía según el método elegido. Si se utiliza el facturador gratuito de la DGII, el contribuyente puede estar listo en una hora o menos. Sin embargo, adaptar un sistema con un proveedor autorizado puede tomar de una semana a dos meses, dependiendo de la complejidad de la integración.
Por esta razón, Jiménez insistió en que la DGII recomienda a los contribuyentes iniciar el proceso con suficiente antelación para asegurar que la implementación se complete dentro del plazo establecido.
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