El director de la Comisión Electoral Central (CEC) de Israel, Dean Livne, desmintió los rumores sobre una posible injerencia externa en las elecciones, afirmando que las noticias publicadas el jueves al respecto «carecen por completo de fundamento». Livne aseguró que la investigación abierta por el Shin Bet no afectará los resultados finales de los comicios.
En un mensaje grabado difundido por la CEC, Livne explicó que la investigación se inició tras la presentación de información clasificada al presidente de la CEC, Noam Sohlberg. Este juez había solicitado al jefe del Shin Bet, David Zini, investigar denuncias sobre financiación extranjera en las elecciones.
Sohlberg mencionó en su carta que había recibido «sospechas graves de influencia indebida» en el proceso electoral, señalando la posible financiación por agentes externos que actúan contra el interés israelí. Esta situación se produjo tras denuncias del partido Likud, liderado por Benjamin Netanyahu, sobre irregularidades que incluían «miles de sobres» con dinero en efectivo y papeletas del partido Raam.
Medios israelíes informaron que la información presentada por el Shin Bet incluía menciones a una posible financiación por parte de Catar, país que ha negado categóricamente estas acusaciones. Livne reiteró que no se pueden revelar más detalles, pero enfatizó que las noticias sobre la injerencia son infundadas.
El director de la CEC también indicó que los puntos principales de la investigación fueron presentados al primer ministro Benjamin Netanyahu, al líder de la oposición Yair Lapid, y al líder del partido Yashar!, Gadi Eisenkot.
Livne subrayó que la investigación no influirá en los resultados finales de las elecciones, que serán entregados al presidente israelí, Isaac Herzog. Herzog comenzará consultas con los partidos el día 4 para encargar la formación de gobierno, instando a todos a acudir «con la mente abierta» para evitar una nueva repetición electoral.

