La Comisión Electoral Central (CEC) de Israel informó este miércoles que no ha hallado pruebas de irregularidades que afectaran las elecciones del 27 de octubre, tras analizar todas las denuncias recibidas, incluyendo las del partido Likud del primer ministro Benjamín Netanyahu, que había hablado de un «robo de las elecciones».
El director general en funciones de la CEC, Dean Livne, declaró que cada denuncia y solicitud de revisión fue examinada de manera individual y exhaustiva, y se realizaron correcciones donde fueron necesarias, basándose en las actas oficiales y el material electoral.
La CEC revisó las actas de 9.069 colegios electorales, lo que representa aproximadamente el 75% de los 12.018 colegios ordinarios, en comparación con el 43.5% que se revisó en las elecciones de 2022. El organismo también indicó que se llevó a cabo un examen detallado de papeletas y censos en 350 de estos centros.
En total, los partidos y listas presentaron 2.452 solicitudes de revisión sobre 1.350 colegios, mientras que los ciudadanos enviaron 1.239 denuncias relacionadas con 750 colegios. El presidente de la CEC, el juez del Tribunal Supremo Noam Sohlberg, destacó que se realizaron comprobaciones exhaustivas en un número sin precedentes de colegios electorales.
El Likud había denunciado el 28 de octubre el «robo de las elecciones» y afirmó haber presentado a la Comisión «cientos de testimonios y pruebas» de supuestas irregularidades, incluyendo «miles de sobres» con «dinero en efectivo junto con papeletas del partido Raam», que es una agrupación islamista respaldada principalmente por palestinos con ciudadanía israelí.
Tanto la Comisión como la Policía desestimaron estas acusaciones en su momento. Sin embargo, al día siguiente, Sohlberg solicitó al jefe del Shin Bet, David Zini, que investigara denuncias sobre una posible «injerencia extranjera» en los comicios.
Este miércoles, Sohlberg entregó los resultados oficiales al presidente de Israel, Isaac Herzog, quien comenzará las consultas con los partidos para decidir a qué diputado encargar la formación del Gobierno.
El escrutinio arrojó la victoria para el Likud, que obtuvo 27 escaños, pero su coalición se quedó con 53 diputados, lejos de los 61 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta. El bloque opositor, liderado por Gadi Eisenkot de Yashar!, suma 48 escaños, mientras que las dos formaciones árabes, la Lista Conjunta y Raam, lograron 19 representantes en total.

