El Centro de Operaciones de Emergencias (COE), en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA), llevó a cabo un simulacro de terremoto en el Gran Santo Domingo. Esta actividad busca fortalecer la preparación y mejorar la respuesta ante situaciones de emergencia.
La iniciativa es parte de la estrategia del COE para elevar los niveles de lista operacional y consolidar la coordinación interinstitucional. Durante el ejercicio, se evaluaron los mecanismos del Plan Nacional de Contingencia para Terremotos, incluyendo la activación, coordinación y movilización de recursos.
El coronel Edwin Olivares Luciano, director del COE, enfatizó la importancia de la preparación como pilar fundamental para una respuesta efectiva ante desastres. Destacó que la capacidad de respuesta debe desarrollarse antes de que ocurra una emergencia, a través de la planificación y el entrenamiento.
Olivares también mencionó que estos simulacros permiten identificar fortalezas y oportunidades de mejora en la coordinación entre instituciones. “No podemos esperar a que ocurra un terremoto para comprobar nuestra capacidad de respuesta”, afirmó.
El ejercicio facilitó el análisis de la articulación entre las instituciones participantes y la capacidad de establecer prioridades y tomar decisiones en situaciones complejas. Alex Robayo, representante del PMA en el país, subrayó que estas simulaciones son cruciales para evaluar capacidades y validar procedimientos.
La actividad recibió apoyo técnico del PMA y fue financiada por el Gobierno de los Estados Unidos, en el marco del proyecto Cuenca Resiliente. Esta iniciativa busca fortalecer la preparación y reducir el impacto de eventos adversos en poblaciones vulnerables.
Los resultados del simulacro servirán para identificar áreas de mejora y actualizar los protocolos de actuación, contribuyendo así a elevar la capacidad de reacción del Sistema Nacional de Respuesta.

