Carrefour, el grupo francés de distribución, ha reducido ligeramente sus objetivos financieros para 2026 debido a la crisis social y de seguridad en Francia, su principal mercado, a pesar de que las ventas crecieron un 2.2 % en el tercer trimestre. La facturación del grupo alcanzó casi 22,700 millones de euros entre julio y septiembre, un 3.9 % más que el año anterior, incluyendo carburantes.
Los disturbios y saqueos recientes afectaron a unos 50 establecimientos, lo que podría generar costos directos de varias decenas de millones de euros, además de pérdidas por cierres temporales, según un comunicado de la empresa. Alexandre Bompard, presidente del consejo de administración y consejero delegado de Carrefour, indicó que las ventas comparables crecieron un 2.3 % en el tercer trimestre, similar al primer semestre, gracias a la alimentación y el buen desempeño en sus principales mercados.
Bompard calificó la situación en Francia de «sin precedentes» y expresó su solidaridad con los empleados afectados por los disturbios, reafirmando que su prioridad es la seguridad de las personas y los bienes. También advirtió sobre la incertidumbre en la evolución del consumo y las condiciones de apertura de las tiendas.
Con la «crucial campaña de fin de año» a la vista, la situación actual está impactando significativamente el gasto de los consumidores, que ya se ve afectado por el aumento de los precios de la energía. La compañía espera que el beneficio neto ajustado por acción se mantenga estable o crezca ligeramente respecto a 2025, aunque el flujo de caja libre podría disminuir.
Además, Carrefour reducirá sus inversiones en Francia en 100 millones de euros hasta final de año, totalizando 1,600 millones de euros. A pesar de estos desafíos, las ventas en Francia aumentaron un 2.2 % en el tercer trimestre, mientras que en Brasil crecieron un 9.4 % y en España un 2.3 %.
Sin embargo, Bompard aseguró que la hoja de ruta estratégica del grupo se mantiene sin cambios, reafirmando su compromiso con el crecimiento a largo plazo.

