La hija del banquero venezolano Julio Herrera Velutini contrató a la abogada de Donald Trump, Alina Habba, por más de 50 millones de dólares antes del indulto presidencial que recibió el 15 de enero de 2026. Esta información fue revelada por The New York Times, que también destaca la vinculación de la familia con donaciones millonarias a iniciativas de Trump, mientras una organización pide investigar el origen de estas aportaciones electorales.
Herrera Velutini, quien ha sido acusado en Estados Unidos de participar en un esquema de sobornos relacionado con la exgobernadora de Puerto Rico Wanda Vázquez Garced, obtuvo el indulto tras aceptar declararse culpable de un delito menor relacionado con contribuciones electorales de extranjeros. La investigación señala que el contrato con Habba, negociado a través de Concord Partners, fue por un salario de 10 millones de dólares anuales durante cuatro años, más bonificaciones.
Habba comenzó a trabajar el 1 de enero de 2026, dos semanas antes del indulto, y ha negado haber influido en la decisión presidencial. La información disponible no demuestra que su contratación haya sido una contraprestación por el perdón. La familia Herrera ha estado involucrada en el sector financiero durante generaciones, con operaciones en América y Europa.
Uno de los negocios más destacados de Herrera Velutini fue Bancrédito International Bank & Trust, establecido en Puerto Rico en 2008. Su actividad fue objeto de investigaciones por parte de las autoridades reguladoras de la isla, lo que llevó a un proceso judicial significativo contra él.
En agosto de 2022, el Departamento de Justicia estadounidense acusó a Herrera Velutini, Vázquez Garced y al exagente del FBI Mark Rossini de un supuesto esquema de corrupción. Se alegó que el banquero intentó influir en la gobernadora para lograr la destitución de un funcionario que investigaba su banco a cambio de apoyo financiero para su campaña electoral.
El caso dio un giro en julio de 2025, cuando Herrera Velutini se declaró culpable de un delito menor, lo que le permitió evitar cargos más graves. Para su defensa, contó con Christopher Kise, antiguo procurador general de Florida, quien también representó a Trump y participó en la búsqueda del indulto.
La investigación de The New York Times también reveló que Isabela Herrera, la hija de Julio, realizó donaciones significativas a iniciativas políticas de Trump, incluyendo 2.5 millones de dólares a MAGA Inc. en diciembre de 2024 y otro millón en julio de 2025. Estas aportaciones han suscitado cuestionamientos sobre su legalidad y el origen de los fondos.
El 17 de febrero de 2026, Campaign Legal Center presentó una denuncia ante la Comisión Federal de Elecciones para investigar si Isabela actuó como donante interpuesta de su padre, dado que los extranjeros tienen prohibido financiar elecciones en Estados Unidos. Sin embargo, la denuncia no prueba que Herrera Velutini haya financiado dichas aportaciones.
Además, se documentó que Isabela Herrera se comprometió a aportar 2.5 millones de dólares al proyecto del salón de baile de la Casa Blanca promovido por Trump, lo que también fue objeto de análisis por parte de medios como The Washington Post. La investigación no estableció una relación causal entre las donaciones y decisiones favorables de la administración.

