Carlos Alcaraz ha estado en Madrid, aunque no pudo competir debido a una lesión en la muñeca derecha, sufrida en el torneo de Barcelona.
A pesar de su ausencia en la pista, asistió a la gala de los Premios Laureus y visitó la Caja Mágica.
El tenista español, quien ha ganado siete títulos de Grand Slam, está en duda para participar en Roland Garros por esta dolencia.
Durante su estancia, también participó en el pódcast oficial del Masters 1.000 de Madrid, donde compartió detalles sobre su situación actual.
Recientemente, Alcaraz ha iniciado una nueva etapa en su carrera, con un cambio en su equipo.
Ahora, Samu López es su primer técnico, tras la salida de Juan Carlos Ferrero.
Una nueva etapa y más participación
El joven murciano de 22 años expresó que se siente más maduro y con voz dentro de su equipo.
“Ahora tengo voz y voto. Puedo opinar y decidir sobre mis necesidades”, afirmó.
Alcaraz, actualmente número dos del mundo, comentó que ha aprendido mucho en los últimos tres años.
“Antes la presión me afectaba, pero ahora lo manejo con más calma y disfruto en la pista”, añadió.
El campeón del Abierto de Australia lamenta no poder jugar en Madrid. “Las sensaciones son diferentes.
Estoy bien, pero podríamos estar mejor”, indicó.
Regreso a casa y nuevas metas
Alcaraz también reflexionó sobre su regreso a Murcia. “Cuando vuelvo, me siento como el niño de antes.
Lo que más echo de menos es dormir en mi cama y disfrutar de una buena marinera”, compartió.
El tenista disfruta de la normalidad y de pasar tiempo con amigos. “Hacer cosas sencillas me relaja y me conecta con mis raíces”, destacó.
Además, se refirió a su pasión por el golf. Alcaraz se ha propuesto ser hándicap 5 para finales de año, actualmente está en 12.
“Cuando mejoro, me engancha más”, aseguró, y añadió que tiene una rivalidad amistosa con Andy Murray en este deporte.

