Recientemente, un residente de Puntacana Resort me preguntó sobre la construcción del Centro de Innovación Marino. Mi respuesta habitual incluía temas de investigación, tecnología y alianzas.
Sin embargo, me interrumpió y me cuestionó: «¿Por qué lo estás haciendo tú?» Esta pregunta merece una respuesta sincera.
Hace casi treinta años, a los dieciocho, experimenté mi primera inmersión con un tanque de buceo en Centroamérica.
Al sumergirme, descubrí un mundo lleno de silencio, luz y colores. La complejidad de la vida marina era asombrosa y, al salir del agua, supe que quería dedicar mi vida a que otros pudieran vivir esa experiencia.
Frank Rainieri, un pionero en la conservación, tuvo su propio momento decisivo en 1988. Escribió al presidente Balaguer solicitando la protección del arrecife frente a Punta Cana.
Después de años de deterioro, se negó a aceptar la pérdida de este ecosistema como inevitable.
La lucha por los arrecifes
En 2009, el gobierno dominicano declaró el Santuario Marino Arrecifes del Sureste (SAMAR), protegiendo casi 8,000 kilómetros cuadrados de costa.
En 2018, la Fundación Puntacana se convirtió en co-gestora de esta área, un logro que se remonta a una carta escrita hace casi cuarenta años.
A pesar de estos avances, los arrecifes de coral enfrentan serios peligros. Los eventos de blanqueamiento, que antes ocurrían cada generación, ahora son casi anuales.
La Enfermedad de Pérdida de Tejido de Coral Pétreo ha devastado el Caribe, y hemos perdido gran parte de la cobertura de coral vivo.
No puedo afirmar que el Centro de Innovación Marino salvará los arrecifes. Ninguna tecnología o alianza garantiza el éxito.
Sin embargo, es crucial que entendamos que necesitamos los arrecifes tanto como ellos nos necesitan a nosotros.
Compromiso con la conservación
Las comunidades pesqueras dependen de los arrecifes, así como cientos de miles de personas que se benefician de la protección costera que ofrecen.
Queremos que las futuras generaciones, como un niño que aún no ha hecho su primera inmersión, tengan la oportunidad de descubrir este mundo.
La Fundación Puntacana ha estado luchando durante más de treinta años en la restauración de corales, la formación de jóvenes científicos y el trabajo con comunidades costeras.
El Centro de Innovación Marino es el capítulo más ambicioso de este esfuerzo.
Con herramientas como el aprendizaje automático y la biología molecular, podemos monitorear la salud del coral y combatir enfermedades.
Estos esfuerzos forman parte del Hub de Innovación Marina de la República Dominicana, diseñado para llevar nuestros aprendizajes a toda la región.
El 22 de abril, Día de la Tierra, inauguramos el Centro de Innovación Marino en Playa Blanca, Punta Cana.
Este día simboliza la continuación de un compromiso que comenzó hace tres décadas, bajo el agua, en un arrecife de coral.
Mi respuesta a la pregunta de mi vecino sobre mi dedicación a la conservación de los arrecifes es simple: porque los amo.
Los arrecifes de coral son extraordinarios y están en peligro. Todo lo demás, la ciencia y la tecnología, está al servicio de su protección.
Hoy, en el Día de la Tierra, rodeado de personas comprometidas, tengo la esperanza de que podamos ganar esta lucha por la conservación.

