El miedo a un diagnóstico, la vergüenza de hablar sobre salud íntima y los prejuicios sobre la masculinidad son barreras que enfrentan los hombres para acudir al urólogo y detectar el cáncer de próstata, una enfermedad que puede desarrollarse sin síntomas en sus etapas iniciales. En el Mes de la Salud Masculina, el doctor José Julio Sicard, urólogo, instó a los hombres a adoptar una actitud preventiva y a entender que una evaluación médica no implica necesariamente tener cáncer, sino la oportunidad de identificar alteraciones a tiempo.
Sicard destacó que uno de los mayores riesgos es esperar a sentir molestias para buscar ayuda, ya que el cáncer de próstata localizado generalmente no presenta síntomas. Un hombre puede sentirse saludable y mantener su vida sexual activa sin sospechar que tiene la enfermedad.
El especialista enfatizó que acudir al urólogo no significa tener cáncer, sino la posibilidad de detectarlo a tiempo. Resaltó la importancia de realizar consultas en un ambiente de confianza, donde los pacientes puedan expresar sus inquietudes sin temor a ser juzgados.
Impacto del cáncer de próstata en la salud pública
El cáncer de próstata es un desafío significativo para la salud pública en la República Dominicana. Según estimaciones de Globocan para 2024, se registraron aproximadamente 4,934 nuevos casos y 1,860 muertes, siendo el cáncer más frecuente y la principal causa de mortalidad por cáncer entre hombres en el país.
Sicard advirtió que la identificación temprana de la enfermedad aumenta las posibilidades de tratamiento curativo. Si se diagnostica en etapas avanzadas, cuando se ha extendido a otros órganos, las intervenciones son más complejas y pueden afectar la calidad de vida del paciente.
Entre las señales de alerta se encuentran la disminución de la fuerza del chorro urinario, dificultad para iniciar la micción, necesidad de levantarse varias veces durante la noche y presencia de sangre en la orina o el semen. Sin embargo, estos síntomas pueden estar relacionados con otras afecciones y requieren evaluación médica.
Recomendaciones para la detección temprana
La edad para iniciar la evaluación debe basarse en antecedentes familiares y factores de riesgo. Las recomendaciones europeas sugieren discutir la evaluación mediante el antígeno prostático específico (PSA) a partir de los 50 años en hombres sin factores de riesgo, a los 45 años en aquellos con antecedentes familiares o ascendencia africana, y a los 40 años en portadores de mutaciones BRCA2.
Sicard subrayó que las decisiones sobre pruebas y controles deben individualizarse. El temor a resultados preocupantes puede alejar a los hombres de los servicios de salud, pero es esencial abordar la evaluación con información clara para evitar alarmas innecesarias.
El PSA es un análisis que puede indicar la necesidad de una valoración más profunda, y un resultado elevado no significa necesariamente cáncer, ya que puede deberse a otras condiciones. El urólogo es quien debe interpretar los resultados y decidir si se requieren más estudios.
Además, el diagnóstico de cáncer de próstata no implica automáticamente cirugía, ya que algunos tumores de bajo riesgo pueden ser manejados con vigilancia activa. Mejorar el diagnóstico oportuno requiere desmontar prejuicios culturales y fortalecer la educación sobre la enfermedad.
El país cuenta con iniciativas públicas que ofrecen evaluaciones gratuitas, pero el reto es garantizar la continuidad de la atención. Es fundamental que los hombres reciban sus resultados y completen los estudios y tratamientos indicados.
En el Mes de la Salud Masculina, el doctor Sicard hace un llamado a los hombres a no postergar su bienestar por miedo o desinformación. La salud prostática merece atención, y la evaluación oportuna puede marcar una diferencia significativa en el abordaje de la enfermedad.

