Canadá y la Unión Europea (UE) reafirmaron este jueves su compromiso de fortalecer su relación en respuesta a los cambios geopolíticos y económicos globales, incluyendo el giro hacia el proteccionismo por parte de Estados Unidos. La ministra canadiense de Exteriores, Anita Anand, y la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, coincidieron en que este acercamiento no está dirigido contra ningún país.
Durante un evento en la Universidad de Montreal, Anand destacó que el orden comercial mundial ha cambiado significativamente desde que Estados Unidos se alejó del multilateralismo. En este contexto, Canadá busca reforzar alianzas basadas en «la confianza, la estabilidad y la fiabilidad», situando a la UE como uno de sus principales socios para alcanzar una mayor autonomía estratégica.
La ministra canadiense subrayó que el objetivo de Ottawa es duplicar su comercio con países distintos de Estados Unidos en un plazo de diez años. «Esto no se trata de ningún otro país; se trata de nosotros», enfatizó.
Kallas, por su parte, coincidió en que la nueva alianza «no es contra nadie» y explicó que la situación geopolítica actual exige que Canadá y Europa identifiquen socios confiables y reduzcan dependencias que puedan resultar vulnerables.
Ambas líderes también discutieron la guerra en Ucrania, donde Kallas instó a aumentar la presión sobre Moscú y a mantener el apoyo a Kiev. Anand recordó que Canadá está trabajando en un acuerdo de asociación de cien años con Ucrania, que incluirá cooperación en la producción de drones y garantías de seguridad.
En un comunicado posterior, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá reafirmó el apoyo inquebrantable a la soberanía, independencia e integridad territorial de Ucrania. Anand y Kallas coincidieron en la necesidad de incrementar la presión sobre Rusia y exigir responsabilidades a Moscú.
Este encuentro se llevó a cabo en el marco de la XXI Cumbre Canadá-UE, que se celebra en Montreal y tiene como objetivo profundizar la cooperación bilateral en diversas áreas, incluyendo seguridad, defensa, comercio, energía, minerales críticos e inteligencia artificial.

