Cerca de un centenar de personas protestaron este jueves en Quito, Ecuador, contra el Gobierno del presidente Daniel Noboa. Esta manifestación es la primera de una serie de marchas programadas para noviembre, a un mes de las elecciones locales del 29 de noviembre.
La movilización fue convocada por sindicatos y partidos de izquierda, y recorrió pacíficamente las calles del centro histórico de la capital, dirigiéndose a la Fiscalía. Allí, los manifestantes alzaron pancartas pidiendo la libertad de la excandidata presidencial del correísmo, Luisa González, quien enfrenta cargos de lavado de dinero.
Las pancartas que decían «Luisa libertad» destacaban la figura de González, una de las principales opositoras a Noboa, actualmente en prisión preventiva. La Fiscalía la imputa por la supuesta financiación irregular de su campaña electoral en 2023.
Los asistentes también gritaron «Fuera, Noboa, fuera», exigiendo mejores servicios públicos en educación y salud, y promoviendo el voto nulo en los próximos comicios locales. La política y activista Natasha Rojas afirmó que la movilización es en defensa de la democracia y los derechos del pueblo ecuatoriano.
Rojas agregó que el Gobierno de Noboa está perdiendo apoyo popular y que sus acciones están provocando que la ciudadanía se movilice. Por su parte, el presidente del Frente Popular, Nelson Erazo, criticó el uso de las instituciones del Estado para perseguir a líderes sociales y políticos.
Erazo destacó que esta protesta es una expresión de unidad por un cambio que permita al pueblo ecuatoriano expresarse libremente y garantizar educación, salud y trabajo. Las protestas continuarán los días 7 y 15 de noviembre, y se unirán a colectivos feministas el 25 de noviembre por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Además, se planea otra marcha el 10 de diciembre en defensa de los derechos humanos, en colaboración con organizaciones internacionales.

