El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó este miércoles que Estados Unidos no impondrá condiciones en las negociaciones comerciales bilaterales.
Esto surge tras la revelación de que Washington exige concesiones para reanudar el diálogo, que ha estado suspendido desde octubre de 2025.
Carney declaró ante los medios en Ottawa que “no es un caso de simplemente aceptar una lista de demandas”.
Aseguró que ambos países pueden alcanzar un resultado satisfactorio en la negociación.
A pesar de que el primer ministro reconoció que hay aspectos de la relación comercial que son considerados “irritantes” por EE.UU., también destacó que Canadá tiene sus propias preocupaciones que deben ser abordadas.
Rechazo a las concesiones
Las declaraciones de Carney se producen después de que Radio-Canada informara que la Administración de Donald Trump ha solicitado una “cuota de entrada” para reactivar las conversaciones.
Esta medida busca concesiones previas como un gesto de buena voluntad.
Ottawa ha rechazado esta propuesta, argumentando que ya ha hecho concesiones en el pasado, incluyendo la reducción de aranceles de represalia, sin recibir beneficios concretos a cambio.
Ante el estancamiento en las negociaciones, Carney anunció la creación de un consejo asesor para gestionar las relaciones económicas con Estados Unidos, que representa el 75% de las exportaciones canadienses.
Revisión del acuerdo T-MEC
En paralelo, Canadá, EE.UU. y México están revisando el acuerdo T-MEC, un tratado clave para la región durante más de tres décadas.
Sin embargo, este acuerdo enfrenta incertidumbre debido a la postura de Trump, quien está considerando abandonar el esquema trilateral.
Esta situación abre una nueva fase de tensión comercial en Norteamérica, que podría tener implicaciones directas para la estabilidad económica regional y el futuro del comercio entre los tres países.

