La Cámara de Diputados aprobó este miércoles un proyecto de ley que busca incentivar la participación electoral mediante beneficios para los ciudadanos, como descuentos en servicios públicos y educativos, así como preferencia para acceder a becas y planes de viviendas, a quienes ejerzan el derecho al voto. La iniciativa, del diputado Eugenio Cedeño del Partido Revolucionario Moderno (PRM), ahora se dirige al Senado tras ser discutida en dos sesiones consecutivas.
El proyecto tiene como objetivo estimular a los ciudadanos a ejercer el sufragio y crear conciencia sobre la importancia de la participación electoral, reconociendo a quienes cumplan con este deber cívico mediante incentivos. Uno de los aspectos más destacados establece que los votantes de elecciones anteriores tendrán una «condición preferencial de elegibilidad» para concursos de empleo en instituciones públicas y otros beneficios estatales.
Además, se contemplan beneficios como la exención del pago por duplicados de la cédula de identidad y electoral, así como un descuento del 15% en la expedición o renovación del pasaporte personal. También se prevé la expedición gratuita del certificado de no antecedentes penales y del certificado de vida y costumbre.
En el ámbito educativo, el proyecto establece un descuento del 25% en la matrícula de universidades e instituciones de educación superior del Estado. Asimismo, se permite a universidades privadas otorgar descuentos voluntarios a estudiantes que demuestren haber votado en las elecciones nacionales previas.
La iniciativa también incluye la entrega de un reconocimiento físico con la inscripción «YO VOTÉ» por parte de la Junta Central Electoral (JCE) a quienes ejerzan el sufragio, así como campañas de orientación sobre los beneficios de la ley. Además, se ordena al Ministerio de Educación implementar programas de formación ciudadana y cívica.
El proyecto convierte en obligación de los empleadores conceder permisos para que sus trabajadores puedan votar o integrar un colegio electoral, además de otorgar medio día libre a los empleados que ejerzan el sufragio, un beneficio que podrá disfrutarse dentro de los 30 días siguientes a las elecciones.
Estas disposiciones comenzarían a aplicarse a partir de las elecciones municipales y generales de 2028. En la exposición de motivos, el proponente argumenta que la iniciativa busca enfrentar el ausentismo electoral, especialmente entre los jóvenes, y fortalecer la democracia mediante mecanismos que desestimulen la compra de votos.
El proyecto ahora deberá seguir el mismo trámite de aprobación en el Senado antes de ser enviado al Poder Ejecutivo para su promulgación u observación.

