Un burro conocido como el Burro Bayo se negó a cargar una encuesta que su dueño intentó enviar a otros burros del pueblo, lo que sorprendió a su amo. A pesar de ser un animal fuerte y obediente, el burro se tumbó en el suelo y levantó las orejas, mostrando su resistencia ante la carga que le querían imponer. El incidente ocurrió cuando el dueño, tras varios intentos fallidos de hacer que el burro llevara la caja, decidió buscar ayuda de los Buyungueros para la distribución de la encuesta.
El Burro Bayo, que normalmente cumplía con su deber de transportar leña, carbón y agua sin quejas, mostró su descontento al negarse a llevar la encuesta, recordando quizás experiencias pasadas. Ante la negativa del burro, el dueño acordó con los Buyungueros los términos de la distribución, que incluían un pago por adelantado. Durante la negociación, el dueño mencionó que el compromiso finalizaría unos días antes de las elecciones del 2028, lo que provocó risas entre los presentes.
Cuando se conocieron los resultados de la encuesta, un comentario en el pueblo destacó la sorpresa de que había tantos burros, lo que generó un ambiente festivo lleno de rebuznos. La interpretación de los números de la encuesta fue tan variada que se comparó con la famosa Torre de Babel. El ambiente se tornó animado, con rebuznos resonando por todas partes, reflejando la diversidad de opiniones sobre los resultados.
Mientras tanto, el Burro Bayo permanecía atento en su revolcadero, observando lo que sucedía a su alrededor. Al ver llegar a su dueño, el burro se puso de pie y, en un gesto de descontento, dejó caer las orejas y rebuznó varias veces. Este comportamiento del burro parecía expresar su cansancio ante las promesas y los abusos que había soportado.

