La crisis en el Poder Judicial se intensificó con la protesta de más de 400 jueces, de un total de poco más de 700 magistrados a nivel nacional, que se lleva a cabo este martes y miércoles, evidenciando el descontento por salarios y condiciones laborales. La presidenta de JUDEMO, Rosanna Vázquez Febrillet, informó que este movimiento ha crecido rápidamente en los tribunales del país, con 404 jueces confirmando su participación. Este malestar ha alcanzado incluso a sectores tradicionalmente conservadores dentro del sistema judicial.
Vázquez Febrillet destacó que muchos magistrados que ocupan posiciones de coordinación o presidencias de cortes apoyan el paro, aunque lo hacen de manera reservada. Además, el descontento se extiende a empleados y colaboradores judiciales, quienes han denunciado bajos salarios, retrasos en pagos y una presión laboral que ha “llegado al límite”.
La presidenta de JUDEMO afirmó que durante años las asociaciones judiciales han solicitado aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo, sin recibir respuestas concretas de la administración. “Tenemos años pidiendo soluciones y siempre nos responden que no hay dinero”, expresó.
En medio de esta crisis, se ha programado una reunión para este lunes entre el presidente de la Suprema Corte de Justicia y del Consejo del Poder Judicial, Luis Henry Molina, con coordinadores y directores del sistema judicial, en un intento por mitigar la situación. Sin embargo, Vázquez Febrillet advirtió que el ambiente entre los jueces sigue “muy encendido” y que el paro podría ser solo el inicio de una protesta más amplia.
“Ya esto no lo van a poder parar”, sentenció la magistrada, quien lamentó que la confrontación se haya hecho pública. Reconoció que el conflicto es resultado de años de reclamos ignorados y subrayó que “no es agradable que la población vea a los jueces enfrentados públicamente”.

