La cancillería de Brasil acusó al presidente argentino Javier Milei de «intento de injerencia» en el balotaje presidencial del domingo, tras sus declaraciones en las que insinuó que su homólogo Lula podría «robarse la elección». Esta tensión en las relaciones bilaterales se intensificó después de que Milei llamara a Lula «ladrón» y «presidiario» en julio.
El presidente argentino volvió a criticar a Lula este martes, expresando en X: «Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección… zurdo ladrón». Estas declaraciones provocaron la respuesta de Brasilia, que rechazó las «ofensas» y las calificó como un «nuevo e inaceptable intento de injerencia externa en el proceso democrático brasileño».
La relación diplomática entre ambos países ya había sufrido un golpe en julio, cuando Brasil decidió retirar a su embajador en Buenos Aires debido a los comentarios de Milei. Esta situación refleja la creciente fricción entre los dos países, que son socios comerciales importantes.
Lula, quien busca su cuarto mandato no consecutivo, había estado preso por corrupción antes de que su condena fuera anulada por defectos de forma. En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, obtuvo el 47% de los votos, mientras que Lula alcanzó el 45%.
Brasil, como el mayor socio comercial de Argentina, observa con atención el desarrollo de esta contienda electoral, que podría tener repercusiones en la relación bilateral y en el comercio entre ambos países. La situación se mantiene tensa a medida que se acerca el balotaje.

