El sector bancario dominicano, con una participación de 62.5% de bancos nacionales y 37.5% extranjeros, enfrenta nuevos desafíos a pesar de su solidez y reputación. Aunque ha sido un motor clave en el desarrollo económico del país, los atributos tradicionales como estabilidad y seguridad ya no son suficientes para garantizar su éxito futuro. Esto se evidencia en una encuesta realizada por la consultora Villafañe, en colaboración con la agencia Venka, que revela la percepción de los ejecutivos y el público sobre la reputación bancaria hacia 2026.
A pesar de la robustez del subsector, los resultados de la encuesta indican que factores modernos, como la velocidad de las redes sociales, están influyendo en la gestión de la reputación. Una mala gestión en este ámbito podría resultar en retiradas masivas de depósitos y un aumento de la presión regulatoria. Esto se debe a que la comunicación negativa puede erosionar la confianza de los grupos de interés y afectar el negocio.
Perspectivas y evaluaciones del sector
La encuesta, que incluyó consultas a ejecutivos bancarios y medios de comunicación, muestra que la evaluación del subsector es positiva, con una puntuación de 8.25 sobre 10. Sin embargo, cuando los ejecutivos valoran sus propias entidades, la puntuación promedio es de 8.80, lo que sugiere que hay margen para mejorar en el desempeño reputacional. Los altos ejecutivos coinciden en que la banca es un «actor central y estabilizador» en el desarrollo económico del país.
Entre los rasgos más valorados del subsector, los directivos destacan la solidez, estabilidad y fortaleza del sistema, con un 100% de menciones. También se resalta la importancia de la innovación y transformación digital, con un 71%, y el rol en el desarrollo económico, con un 57%. La regulación y supervisión, así como la inclusión financiera, también son aspectos relevantes mencionados por los ejecutivos.
Importancia de los stakeholders
Los directivos consideran que la banca es fundamental para habilitar el desarrollo productivo a través de la financiación y la intermediación financiera. Este rol implica mayores exigencias y un menor margen de tolerancia ante errores en comparación con otros sectores como el turismo y la construcción. En cuanto a la jerarquía de los stakeholders, el cliente ocupa el primer lugar con un peso reputacional de 29.5%, seguido por organizaciones reguladoras y el gobierno con 28.6%.
La encuesta también destaca que el concepto de cliente abarca tanto a particulares como a grandes empresas y pymes, a quienes se les debe ofrecer un servicio de calidad. Los directivos subrayan que la innovación y la transformación digital son esenciales en el contexto actual, lo que refleja la necesidad de adaptarse a las demandas cambiantes del mercado.

