Un ataque de Estados Unidos a depósitos de agua en Bimani, en el distrito de Sirik, ha dejado sin agua potable a 20,000 personas, según denunció la agencia Mizan, vinculada a la Judicatura iraní. Este incidente ocurrió a orillas del estrecho de Ormuz y ha generado una crisis en el suministro de agua en la región.
Los depósitos afectados incluían un tanque de 500 metros cúbicos y otro de 2,000, que eran fundamentales para el abastecimiento de agua en Bimani y la ciudad de Kuhstk. Mizan señaló que las condiciones para los residentes se han vuelto «difíciles y críticas», especialmente con temperaturas que superan los 45 grados.
Detalles del ataque
La televisión estatal IRIB informó que, además de los depósitos de agua, también fueron atacadas dos plantas de desalinización y el depósito de agua de Sirik. Este ataque se enmarca dentro de una serie de operaciones militares ordenadas por el presidente Donald Trump.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció que los ataques fueron en respuesta al derribo de un helicóptero Apache del Ejército estadounidense, que ocurrió un día antes. Las fuerzas estadounidenses utilizaron municiones de precisión lanzadas desde cazas de la Fuerza Aérea y de la Armada para atacar sistemas de defensa aérea, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia iraníes en la zona.
Este conflicto ha intensificado la tensión en la región, donde el acceso al agua potable se ha vuelto un tema crítico para la población afectada. La situación actual resalta la vulnerabilidad de las infraestructuras esenciales en medio de las hostilidades.
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