La comunidad de Arroyo de Engombe, en Santo Domingo Oeste, clama por justicia ante el abandono gubernamental que ha dejado sus calles destruidas y en condiciones deplorables. Los residentes piden al presidente Luis Abinader que cumpla sus promesas de infraestructura y dignidad, ya que llevan décadas esperando mejoras en su entorno urbano.
Los habitantes de Arroyo de Engombe enfrentan un panorama desolador, donde las calles, en su mayoría sin asfaltar, se han convertido en un laberinto de hoyos que dañan vehículos y ponen en riesgo a peatones. Durante la temporada de lluvias, estas vías se transforman en ríos de barro, complicando el simple acto de ir al trabajo o llevar a los niños a la escuela.
La situación se agrava con la Cañada de Guajimía, que debería funcionar como un canal de drenaje, pero se ha convertido en un vertedero a cielo abierto, emanando olores nauseabundos que representan un riesgo sanitario para los residentes. Este hedor expone a la comunidad a enfermedades respiratorias, gastrointestinales y dermatológicas, lo que refleja un abandono sistemático por parte de las autoridades.
A pesar de que han pasado gobiernos de diferentes ideologías, ninguno ha brindado atención real a las necesidades de Arroyo de Engombe. Para quienes toman decisiones en el Estado, esta comunidad parece no existir en los planes de inversión ni en los discursos sobre una ciudad más justa y moderna.
Los vecinos de Arroyo de Engombe no piden limosnas, sino lo que les corresponde por derecho: infraestructura vial adecuada, saneamiento y dignidad. Las soluciones son factibles y han sido implementadas en otros barrios de la ciudad, lo que resalta la desigualdad que enfrentan.
Este llamado no es el primero; hay un historial de reclamos ignorados y promesas incumplidas. La comunidad ha mostrado paciencia, pero ahora exige acción inmediata y sostenida para transformar su realidad. Los residentes esperan que esta vez el gobierno responda a sus necesidades y no se desentienda de su situación.
En nombre de los habitantes de Arroyo de Engombe y sus alrededores, se hace un llamado urgente al presidente Abinader para que su administración se comprometa a realizar las mejoras necesarias y no permita que esta comunidad siga siendo invisible en el mapa de la capital.

