Amnistía Internacional (AI) denunció este miércoles la falta de justicia internacional tras las protestas de enero en Irán, donde aproximadamente 7.000 personas murieron durante la represión estatal, según organizaciones no gubernamentales opositoras. La directora regional adjunta de AI para Oriente Medio y Norte de África, Diana Eltahawy, afirmó que es indefendible que la comunidad internacional no haya tomado medidas significativas para promover la justicia.
Las protestas comenzaron en Teherán el 28 de diciembre debido a la caída del rial y rápidamente se transformaron en un movimiento que exigía el fin de la República Islámica. Esta movilización fue brutalmente reprimida los días 8 y 9 de enero, resultando en un alto número de víctimas.
El Gobierno iraní reporta 3.117 muertos en las protestas, mientras que la ONG HRANA, con sede en EE. UU., eleva esa cifra a más de 7.000. Eltahawy destacó que las autoridades iraníes no han enfrentado consecuencias por el uso letal de la fuerza contra disidentes.
La falta de rendición de cuentas ha permitido que las autoridades se sientan impunes, lo que podría llevar a futuras masacres por parte de fuerzas de seguridad que actúan con violencia contra quienes consideran «enemigos».
Amnistía Internacional instó a la comunidad internacional y a los Estados miembros de la ONU a apoyar la creación de un mecanismo de justicia internacional independiente para Irán. Además, pidió que el Consejo de Seguridad de la ONU remita la situación de la República Islámica a la Corte Penal Internacional.

