El presidente Luis Abinader mantiene un nivel de aprobación cercano al 50 % entre el electorado, mientras que su gabinete ministerial enfrenta un desgaste significativo, según la reciente encuesta de ACD Media. Esta situación se ha consolidado durante su segundo mandato, mostrando una estabilidad en la valoración del mandatario, pero un deterioro en la percepción sobre su administración.
A pesar de que el 52 % de los encuestados considera negativa la situación del país, el 50 % califica positivamente la gestión de Abinader, en comparación con el 47.9 % que la evalúa negativamente. Estos números son similares a los de mayo, lo que indica una variación mínima en la percepción del presidente.
En cuanto a la aprobación del Gobierno, el 51 % de los encuestados aprueba la administración de Abinader, mientras que el 44 % la desaprueba. En mayo, los porcentajes eran de 53 % y 45 %, respectivamente, lo que sugiere una leve reducción en el respaldo, pero sin afectar la imagen del presidente.
El contraste se hace evidente al evaluar al gabinete ministerial. Solo el 32 % de los encuestados califica positivamente el trabajo de los ministros, mientras que el 58 % lo considera malo o muy malo. En comparación con mayo, donde la evaluación positiva era del 41.2 %, se observa una pérdida de más de nueve puntos en dos meses.
Esta diferencia indica que los ciudadanos distinguen entre el liderazgo de Abinader y la gestión diaria del gobierno. El desgaste del gabinete no afecta de manera directa la figura presidencial, un fenómeno común en sistemas presidencialistas donde el mandatario mantiene un capital político propio.
La percepción de la situación del país también contribuye a este desgaste. Aunque la valoración negativa ha disminuido ligeramente del 54 % al 52 %, sigue siendo mayoritaria. La confianza ha caído del 17.7 % al 13.3 %, mientras que aumentan la preocupación y la desilusión entre la población.
El alto costo de la vida sigue siendo la principal preocupación nacional, seguido por la delincuencia y la inseguridad. Esta situación explica por qué el gabinete es evaluado con mayor severidad que el presidente, ya que muchas de estas problemáticas dependen de la gestión de los ministerios.
Las valoraciones individuales de los funcionarios también reflejan esta tendencia. Juan Manuel Méndez, director del COE, lidera con 7.6 puntos, mientras que Faride Raful se mantiene como la peor evaluada, con una calificación que ha caído de 4.7 a 4.4 en dos meses.
La encuesta indica que Abinader sigue siendo el principal activo político del oficialismo, manteniendo su aprobación a pesar del pesimismo general. Sin embargo, el creciente desgaste del gabinete podría afectar su margen político si la evaluación negativa de los ministros continúa en aumento.

