El presidente Luis Abinader afirmó en una entrevista con el periodista Eduardo Feinmann para Infobae que Cuba no es un Estado democrático. Durante la conversación, Abinader fue cuestionado sobre si considera a Cuba una dictadura, a lo que respondió que el país caribeño no cumple con las características de un Estado democrático.
Abinader expresó: «Yo pienso que Cuba obviamente no es un Estado democrático. Ellos tienen un sistema, una revolución, y yo creo que ellos mismos se están dando cuenta de que tienen que hacer un cambio y están en esa dirección». Ante una nueva pregunta sobre la calificación de dictadura, reiteró que no es un Estado democrático.
El presidente se esforzó en su respuesta por desnaturalizar la esencia democrática del Estado cubano, señalando que la definición del mismo no es complicada si se considera su composición clasista y el concepto de democracia. Según Abinader, el tipo de Estado está determinado por la base económica y las clases sociales que lo conforman.
El artículo 1 de la Constitución de Cuba establece la composición del Estado, que refleja las clases sociales y el sistema social predominante en la isla. En este contexto, el Estado cubano incluye a trabajadores del campo y la ciudad, obreros, campesinos, intelectuales, estudiantes y militares.
Abinader argumentó que la fisonomía democrática del Estado cubano proviene de las clases que lo integran y de la base económica de la sociedad cubana. Además, mencionó que las dificultades que enfrenta el pueblo cubano son consecuencia del bloqueo impuesto por Estados Unidos durante más de 60 años, y no están relacionadas con la naturaleza democrática del Estado.
El presidente comparó la situación de Cuba con la de otros países latinoamericanos y caribeños, sugiriendo que aquellos que logren la liberación nacional y adopten un modelo económico de desarrollo humano tendrán un Estado democrático similar al de Cuba.
En contraste, Abinader indicó que en República Dominicana no puede existir un Estado democrático, ya que el actual favorece a grupos minoritarios. Afirmó que el Estado dominicano está diseñado para cumplir funciones burocráticas y coercitivas en beneficio de las clases dominantes.
Finalmente, Abinader concluyó que un Estado dominicano como el actual nunca estará al servicio del pueblo, y que solo a través de la toma del poder los dominicanos oprimidos podrán acceder a un Estado democrático.

